Escribir un blog, publicar en internet, escribir en las esquinas de los apuntes, mirar a la ventana y ver un mundo distinto al que ven los demás; es todo como gritar en un desierto.
Aquí estoy yo ahora mismo, escribiendo en mi teclado; allí estás tú, leyéndome cuando hace ya minutos, horas, días, que ya escribí esto. Se podría decir que vivimos en un mismo tiempo, que coincidimos. Cualquiera lo diría porque estamos vivos los dos a la vez. Y yo me pregunto si es cierto, si estamos aquí o ya nos hemos ido para cuando llegamos.
Como yo, algo habrás oído de la historia.
Como yo, de algo te suena el tiempo.
Como a mí, te afecta. Lo sientes.
Yo también nací con ordenadores pero con ventiladores en vez de aire acondicionado; corría en el patio del colegio y me raspé las rodillas. Soy una persona en cuerpo que se está solidificando en bits y ahora mismo en tu cabeza. Todo es muy complicado. Este mundo es muy complicado.
Como tú, tengo dudas.
Como tú, me mareo.
Como tú, me extraño.
Que en este mundo que nos toca vivir, todo es terriblemente complicado. Lo ha sido siempre. Este espacio, este tiempo: ¿lo has conocido de otra manera? Por esa razón, tú que me oyes, o que imaginas mi voz como la que está en tu cabeza, que la reescribe como si fuera suya; escucha ahora: escribo este blog para ti y para mí. Estoy en este tiempo y ya me he ido, tú también lo haces así. Pasamos corriendo como estrellas fugaces y sufrimos el vértigo del viaje; razón por la que estamos todos metidos siempre en cajas. Puede que vivamos en el mismo tiempo pero estamos tan lejos que todo lo que pensamos, todo lo que sentimos, todo nos hace
Contemforáneos.
Mentes en ánforas lejanas.
Como yo, algo habrás oído de la historia.
Como yo, de algo te suena el tiempo.
Como a mí, te afecta. Lo sientes.
Yo también nací con ordenadores pero con ventiladores en vez de aire acondicionado; corría en el patio del colegio y me raspé las rodillas. Soy una persona en cuerpo que se está solidificando en bits y ahora mismo en tu cabeza. Todo es muy complicado. Este mundo es muy complicado.
Como tú, tengo dudas.
Como tú, me mareo.
Como tú, me extraño.
Que en este mundo que nos toca vivir, todo es terriblemente complicado. Lo ha sido siempre. Este espacio, este tiempo: ¿lo has conocido de otra manera? Por esa razón, tú que me oyes, o que imaginas mi voz como la que está en tu cabeza, que la reescribe como si fuera suya; escucha ahora: escribo este blog para ti y para mí. Estoy en este tiempo y ya me he ido, tú también lo haces así. Pasamos corriendo como estrellas fugaces y sufrimos el vértigo del viaje; razón por la que estamos todos metidos siempre en cajas. Puede que vivamos en el mismo tiempo pero estamos tan lejos que todo lo que pensamos, todo lo que sentimos, todo nos hace
Contemforáneos.
Mentes en ánforas lejanas.
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